Libertad Antes del Servicio | Pastor Gilberto Granados
Éxodo 3:7–12
En este pasaje, Dios le dice a Moisés: “He visto la aflicción de mi pueblo… he oído su clamor… y he descendido para rescatarlos.” Esto nos revela una verdad poderosa: Dios ve, Dios se preocupa y Dios actúa.
Israel estaba atrapado en Egipto: limitado físicamente, agotado emocionalmente y restringido espiritualmente. De la misma manera, un corazón herido y una mente distraída nos impiden servir a Dios plenamente. Por eso Dios no solo quiere liberarnos de algo, sino liberarnos para algo.
Egipto no es tu destino final
Egipto representa los lugares de esclavitud: el miedo, el pecado, la presión, el dolor y las luchas de identidad.
Egipto es una temporada, no una sentencia.
No eres de este mundo; Dios ya ha preparado un propósito y un lugar para ti.
No se puede servir plenamente al Señor viviendo en cautiverio; la libertad es necesaria para la obediencia.
Dios tiene el control en medio de cada prueba
Aun en Egipto, Dios nunca perdió el control.
Aprende a ejercer dominio propio y a confiar en Dios en cada prueba.
La perseverancia es clave; no abandones el proceso a mitad del camino.
El tiempo de Dios es perfecto, incluso cuando la espera se siente pesada.
Tú eres hijo de Dios
Dios no rescata a extraños; rescata a Sus hijos. Él te llama, camina contigo y promete estar contigo en cada paso del camino hacia la libertad y el propósito que ha preparado para tu vida.
